viernes, abril 08, 2011

Los días

Ánima bendita me arrodillo en el recuerdo, en las pesadas cucharas con su inscripción en alemán, en la pantalla a flecos verdes de la araña del comedor,e n el sabor que ya no tienen los huevos pasados por agua, la sopa de fideos y las fuentes de choclos. Me arrodillo en mi piecita de niño solo, en los altos, con sus dos ventanas al miedo nocturno, y en las grandes falenas de cuerpos afelpados y ojos que lucían como piedras, fantasmasde sobremesa amable, cuando empezaban los mosquitos y nos frotábamos las piernas con citronela… La casa de Banfield, palomar del recuerdo, era en mis días los duraznos y el esplendor de las ciruelas remolacha, con tanta agua corriendo en los canteros del jardín, con tantas enramadas de tomates y glicinas. Me acuerdo de las abejas, más grandes que estas de hoy, con barrigas peludas, bebiendo en el charquito al pie de la canilla, donde también bajaban las avispas temibles a pisar barro, a sembrar pánicos de fábula.

(ánima bendita - Julio Cortazar)

lunes, marzo 14, 2011

Mis únicos héroes

“Mi capitan, el Tte Rodriguez no ha regresado del campo de batalla. Solicito permiso para ir a buscarlo.” -dijo otro Teniente a su superior -.“Permiso denegado” – replico el otro oficial.-
“Pese a que conozco de su amistad con el Tte Rodriguez, no quiero que arriesgue su vida por un hombre que probablemente ya esté muerto. Perdí a muchos hombres en esta ballata soldado, y no quiero ni uno solo más.”
El Teniente haciendo caso omiso de la prohibición, salió en busca de su amigo, y una hora más tarde regresa mortalmente herido, transportando el cadáver del Tte Rodriguez … su amigo.
El Capitán furioso le dice: “Tte! Ya se lo había dicho yo, que había muerto!!! Ahora he perdido a dos de mis mejores hombres!!! Dígame, ? valía la pena ir allá para traer un cadáver!?”
Y el Teniente, moribundo, respondió con el último aliento que le quedaba, pero con una sonrisa de satisfacción enorme:“Claro mi Capitán que valiá la pena! Cuando encontré al Tte Rodriguez, mi amigo, todavía estaba vivo y pudo decirme con sus últimas fuerzas: “Estaba seguro que vendrías a buscarme.”
(A 29 años del 2 de Abril, humilde homenaje - Relato verídico)

jueves, febrero 17, 2011

El general Quiroga va en coche al muere

El madrejón desnudo ya sin sed de agua y una luna perdida en el frío del alba y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.El coche se hamacaba rezongando la altura;un galerón enfático, enorme, funerario.Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura tironeaban seis miedos y un valor desvelado.Junto a los postillones jineteaba un moreno.Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!El general Quiroga quiso entrar en la sombra llevando seis o siete degollados de escolta. Esa cordobesa bochinchera y ladina(meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma? Aquí estoy afianzado y metido en la vida como la estaca pampa bien metida en la pampa.Yo, que he sobrevivido a millares de tardes y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,no he de soltar la vida por estos pedregales.¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco hierros que no perdonan arreciaron sobre él;la muerte, que es de todos, arreó con el riojano y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.Ya muerto, ya de pié, ya inmortal, ya fantasma,se presentó al infierno que Dios le había marcado,y a sus órdenes iban, rotas y desangradas, las ánimas en pena de hombres y de caballos
(Sección Cuentos - Jorge Luis Borges)

viernes, febrero 11, 2011

Versos para Maradona

Yo no se que ángel pardo se asomo por Fiorito, se coló en los picados donde anochecía y prendado del ángel burrumí de las zurda se instalo en el mocoso con su audaz brujería(...)
Fue la mano de Dios y el demonio sudaca desparramando ingleses y sutiles inventos.La melena enrulada o el cabello cortito el misterio en él mismo la magia no era cuento.El sur napolitano fue el sur de sus suburbios,por morocho por pobre, por sur, por delineado,les ofreció sus goles, su prodigio, sus ganas y fue llenando el hueco debido a lo esperado.(...)
Lloró como tan solo lloran los que su juegan.Y como pasa siempre con los cristos de barro lo colgaron en la cruz de su entrega y no le perdonaron su origen y su orgullo y ese privilegio que mantiene de mover muchedumbres sin pasarse al bando de los que todo humillan para ser uno de ellos que como siempre es costumbre.(...)
Es el Diego, es aquel pibe del barrial de Fiorito,la tribuna le canta con su voz...marado, marado...relámpago del fútbol del mundo, en un tiempo de grises picapiedras y sinuosas personas.(...)Sin guardarse el insulto al sentirse insultado es el Diego, es aquel pibe con el ángel adentro que no se vende al Diablo y al ángel no abandona.Una redonda arada fue su arma y su juguete,Es canto en las tribunas, su nombre... Maradona.

lunes, septiembre 27, 2010

Un wing derecho

No hay mejor defensa que un buen ataque, mi amigo, eso lo sabe cualquiera. ¡Por favor! Ahora se meten todos abajo. Están locos. tres pepas hice ese día. Y las otras tres se las serví al nueve, al morochón. Y no tenía bigotes. Lo que pasa es que algún mocoso se los pintó con birome para que se pareciera a Luque. Un gol, me acuerdo, un gol, la bola rebotó en el corner y se me vino. Ibamos perdiendo uno a cero, porque ¡ojo! habíamos arrancado perdiendo, y la hinchada bramaba. La puse debajo de la suela y casi la astillo. La empecé a pisar y me la traje despacito para el medio. El nueve se fue para la izquierda y el once también, para abrirme un poco. Yo la masé y un par de veces amagué el puntazo, pero el fullback me tapaba el tiro y no veía ángulo para el taponazo. Le cuento que yo no le hago asco a patear y cuando veo luz le sacudo. A mí no me vengan con boludeces....
(Memorias de un wing derecho - Roberto Fontanarrosa) Para Fernando, te metiste en un cuento del Negro, Fer...ja

lunes, julio 26, 2010

El ùltimo "centrojàs"

Peluffo saliendo lentamente de la cancha, las canilleras en la mano y el modesto estadio pendiente de su gesto final, casi una ceremonia, es el último eslabón de una larga cadena simbólica. Su sentido final escapaba al protagonista y a los ocasionales asistentes. No saben que el veterano 5 de Once Unidos -oscuro ejecutante de una partitura aprendida instintivamente, de oído- es en ese momento la modulación final de un gesto de cuya grandeza ha quedado solo la hueca forma. Peluffo es Obdulio Varela atravesando lentamente el Maracaná con la pelota bajo el brazo en la final del Mundial del 50; es Pipo Rossi levantando con un patadón tardío y quebrador al negrito Cejas, arreando a puteadas a la pendejada talentosa del Sudamericano de Lima. Peluffo es -finalmente- Rattín sentado y desafiante sobre la alfombra que conduce al podrido corazón del Imperio Británico. Porque el centrojás es -o fue, mejor- en nuestro fútbol, mucho más que un puesto o una camiseta: fue un tipo humano
(Para Marcelo Rodriguez - )

lunes, julio 19, 2010

Todo Llega

No es la idea ponerse melancólicos, pero tantos momentos cumbres hemos pasado, este grupo de amigos que pretendio algo parecido a un equipo, por motivos esquivos ya no refleja la misma contundencia. Se ha intentado reflejar los hechos, mezclarla con la poesía tan mundana y necesaria de nuestros ángeles inspiradores, para dar vida a un espacio pretencioso y divertido. Nada para reprocharse, mucho inflarse el pecho, eso si. Dejamos todo en la cancha, hasta donde se dijo basta, el futbol bien jugado se deja para los que saben, no?
El momento de legar este espacio va llegando, quizá alguno quiera tomar la posta, aunque los lectores son tan escasos como las virtudes de mis piernas con el balón...igualmente objetivo cumplido, uno expresa lo que siente, después de todo.
Lagrimón que se escapa, este corazón tan visceralmente expresivo, latente, sanguineo, falto de talento. Al menos cuento con Fontanarrosa, angel guardián.
Alguien nos seguirá leyendo?? que pretensión...
Va tocando a su fin sin estridencias ni seguidores.
Este dolor de ya no ser (Crónicas Panzas, Julio 2010)

lunes, junio 14, 2010

A Don Pancho y la Delfina

“Me gusta mi nombre porque a naide se le olvida”,
habrá pensado la coronela,
surcando a galope las cuchillas y los montes
a su lado aquel caudillo
un prócer de carne y hueso
soñó un país de panzas verdes
justo libre y soberano
que perdió como los grandes
derramando su rebelde sangre
entre los ceibos, talas y espinillos
a traición como mandan los impuros
y esa tierra generosa que
hoy llora su ausencia
evoca su destreza
mas se siente orgullosa
de las andanzas de aquel bellaco mozo
de corazón indómito, pasión , coraje
y amor como no hubo alguno
marcó a fuego a un pueblo ardoroso
al hijo pródigo que reclama su recuerdo inoxidable
época de mandingas y malones
experto jinete
fiel soldado de la santa Federación
amado por sus gauchos
nunca le faltó bravura
hasta en su final mostró los dientes
un drama a fuego que no se olvida
quiso salvar a su china y ansí
se hizo leyenda la historia
del Supremo Entrerriano
y bella, la Delfina
( A Don Pancho y la Delfina - coronela del ejército entre-riano) Panzas verdes -derechos reservados

miércoles, mayo 05, 2010

ENTRE RIOS

Es tan clara tu luz como una inocencia
toda temblorosa y azul.
Tu cielo está limpio de humo de chimeneas
curvado en una alta
paz de agua suspensa.
Y tus ciudades blancas, modestas, casi tímidas,
ríen su aseo rutilante entre las arboledas.
No hay en tu tierra gracias sorprendentes de lineas,
- apenas si una suave melodía de curvas-
pero tiene ella un
encanto de mujer, de sencilla, de agreste
belleza,
vestida de un silencio verde y feliz de campo,
toda húmeda de una alegría de arroyos,
con una cabellera densa de árboles libres.
(Poema Entre Ríos- de Juan L. Ortiz)

martes, septiembre 15, 2009

De chilena

Entre argentinos hay una sola cosa más dulce que el placer propio: la desgracia ajena. Dispuestos á cumplir con ese anhelo folklórico, ellos se habían preparado para el partido con un fervor sorprendente, que nada tenía que ver con el magro décimo puesto en la tabla con el que despedían la temporada. Lo malo era que lo nuestro, en el Belgrano, era por cierto limitado: dos wines rápidos, un mediocampo ponedor, y dos backs instintivamente sanguinarios, capaces de partir por la mitad hasta á su propia madre, en el caso de que ella tuviera la mala idea de encarar para el área con pelota dominada. Para colmo, de árbitro lo mandaron al negro Pérez, un cabo de la Federal que partía de la base de que todos éramos delincuentes salvo demostración irrefutable de lo contrario. Un árbitro tan mal predispuesto á dejar pasar una pierna fuerte era lo peor que podía sucedernos. Igual nos juramentamos vencer o vencer. También nosotros éramos argentinos: y darles la vuelta olímpica en las narices, y en cancha de ellos, iba a ser por completo inolvidable.
(Del cuento "De Chilena", de Eduardo Sacheri) Panzas -2009